Peñarol arrancó el partido con sus líneas adelantadas y con
una disposición muy ofensiva.
Esa oportunidad fue aprovechada una y otra vez por la hábil
delantera mexicana, con Carlos Darwin Quintero, el mejor del partido, y Oribe
Peralta muy activos y convertidos en una pesadilla para los carboneros todo el
partido.
Santos tomó pronto el dominio del juego ante un Peñarol
desbordado en la defensa y que no lograba crear futbol cuando tenía la
posesión.
Sin embargo, los uruguayos lograron mantener en cero su
marcador y, apelando al coraje, incluso lograron neutralizar el impulso
mexicano.
En la reanudación, las imprecisiones siguieron dominando el
juego de ambos equipos, aunque los visitantes parecían tener la mano superior.
Y cuando menos lo parecía, apareció una vez más el hábil
Quintero sobre la banda derecha y colgó un preciso centro que Lacerda, uruguayo
que milita en el cuadro mexicano, envió al fondo de la red en el minuto 53.
Sin juego, y ante un rival más que satisfecho con el
resultado, Peñarol se lanzó con rabia por el empate, aunque sin cabeza y sin
saber muy bien qué hacer con la pelota.
La entrada de Jonathan Rodríguez por Antonio Pacheco le dio
mucho más aire ofensivo a los locales, y él solo estuvo a punto de darle la
vuelta al resultado.
Peñarol asedió a los mexicanos, que agazapados, esperaron la
oportunidad para lanzarse al contragolpe y liquidar el partido, lo que lograron
en el minuto 90 mediante Abella, cuyo tanto rubricó un gran triunfo mexicano en
tierras uruguayas.
Alonso Rivera
@alonso911


