Argelia y Rusia se presentaban en
el Arena da Baixada en la ciudad de Curitiba, ambos equipos, con opciones para
calificar a los octavos de final, los africanos aseguraban su pase con una
victoria y los rusos estaban obligados a ganar y esperar que Korea del Sur no
goleara a Bélgica. Para los pupilos de Fabio Capello, era una encomienda el
calificar a la siguiente ronda para quedar bien parados previo a su mundial que
se llevará a cabo dentro de cuatro años.
Inicio explosivo. El balón se
repartía entre ambos equipos en los primeros suspiros del partido, cuando
Kombarov, lateral izquierdo de Rusia se mandaba al frente y sacaba un centro
preciso que encontraría un remate espectacular de Kokorin para así, rápido, al
minuto 6, adelantar a su equipo y catapultarlos a los octavos de final. Rápida
y contundente acción del equipo ruso que conseguía un auténtico golazo.
Intensidad. El partido tenía
tintes de final debido a la situación de ambos equipos, cada balón se disputaba
con fiereza pero juego limpio. En un choque accidental entre jugadores
argelinos, el jugador del Valencia, Feghouli saldría malherido, incluso
necesitó un vendaje en la cabeza debido a la hemorragia que sufría, situación
que no le impediría seguir en la cancha.
Igualdad. Después del primer
tanto, ambos equipos se repartieron la posesión del balón y los dos tuvieron
llegadas, Rusia en los pies de Glushakov y Shatov, mientras que Argelia lo
intentaba con un disparo peligroso de Mesbah. Los argelinos empezaban a
acrecentar su volumen de juego con Brahimi y Slimani, sería el segundo quien
exigiría al máximo al arquero Akinfeev, quien en una atajada espectacular le
decía que no a Argelia.
Salvada fundamental. Corrían los
últimos segundos del primer tiempo, Slimani intentaba con un nuevo remate de
cabeza que en ésta ocasión salía a las manos de Akinfeev. Pero en el último
suspiro del primer tiempo, venía una acción que sería fundamental para el
resultado del partido, Kerzhakov quedaba mano a mano con el arquero Raïs
M'Bolhi pero el argelino se disfrazaba de héroe al evitar la anotación del
ruso.
Inclinaban la cancha. En los
primeros minutos del segundo tiempo, el equipo africano salió con toda la
disposición de empatar el partido, se lanzaban al frente, arriesgando a dejar
espacios para los laterales y volantes rusos. El empuje argelino era tan intenso
que en unos minutos, Rusia ya tenía dos tarjetas amarillas encima. Argelia no
llegaba con precisión pero mantenía al equipo de Capello en su propia cancha.
Llegaba el premio. Rusia empezaba
a cometer muchas faltas cerca de su área, lo cual le costaría caro. En una
falta cobrada por el lado izquierdo llegaría el ansiado empate. Ante una
terrible y espantosa salida de Akinfeev, Slimani aparecería sin marca para
rematar de cabeza y mandar el balón al fondo de la red para al 60’, decretar el
empate momentáneo que les estaba dando la clasificación a los octavos de final.
La carne al asador. Con el
resultado desfavorable, Capello quemaba todos sus cambios para mandar a su
equipo al frente en busca de recuperar la ventaja. Los cambios no servirían de
mucho, pues a pesar de controlar el balón y encerrar al equipo argelino, no
llegarían con real peligro a la meta del arquero Raïs M'Bolhi, quien tendría
como mayor exigencia, contener los centros por alto que mandaban los rusos de
manera desesperada.
Se diluye la selección rusa. El
equipo de Rusia llegaba sin idea, a base de pelotazos buscaban empatar,
mientras que Feghouli y Ghilas trataban de congelar el balón cada vez que el
esférico llegaba a sus pies. La acción más peligrosa para Rusia llegaría en un
tiro de esquina en donde Kozlov se levantaba de manera importante y contactaba
el esférico de manera seca y potente pero sin dirección a portería.
Fiesta total. Así, sin más, sin
ideas futbolísticas claras de la selección rusa, terminaba el partido y la
banca entera de Argelia estallaba en júbilo. El equipo, unido con la gran
cantidad de aficionados en la tribuna, que hoy habían sido mayoría, celebraban
de manera efusiva la primera calificación a octavos de final en la historia
para el equipo africano.
Argelia hace historia y es el
segundo africano en los octavos de final de Brasil 2014. En contraparte, Rusia
queda eliminado, en un grupo en el que, junto a Bélgica, era favorito para
clasificarse a la siguiente ronda. El equipo europeo queda mal parado previo al
próximo mundial en donde fungirá como país sede. Fabio Capello, el técnico mejor
pagado de todo el mundial, fracasa de manera rotunda y está en duda su
continuidad.
Argelia enfrentará a Alemania en
octavos de final, tienen el papel de víctima, pero hoy, poco les importa, la
proeza de avanzar a octavos de final es motivo de fiesta y orgullo para el
equipo africano.
Los protagonistas:
Argelia: Rais, Belkalem,
Halliche, Mesbah, Feghouli, Brahimi (Yebda
71’), Medjani, Slimani (Soudani 90’), Bentaleb, Djabou (Ghilas 77’) y
Mandi.
Rusia: Akinfeev, Kozlov,
Ignashevich, Glushakov (Denisov 45’), Kokorin, Kerzhakov (Kanunnikov 81’),
Berezutsky, Zhatov (Dzagoev 66´), Samedov, Fayzulin y Kombarov.
Por @Edgebono


