El duelo en el Georgia fue disputado desde los primeros
minutos, sin embargo, tanto Nigeria como México sufrieron para tener precisión,
sobre todo en el último tercio de la cancha.
Con el paso del tiempo, los africanos hicieron sufrir a la
zaga mexicana. A los once minutos, Emenike aprovechó un error en la salida del
Tri y se plantó frente a Ochoa, quien desvió a tiro de esquina.
Apenas dos minutos después, el guardameta del Ajaccio tuvo
que volver a aparecer cuando Musa recibió un balón filtrado al área; el
mexicano incluso se llevó un golpe con la rodilla del nigeriano.
Constantemente, Oribe Peralta y Javier Hernández recibían el
balón de espaldas y el primer aviso llegó hasta el 22' a través de un disparo
de Héctor Herrera que se fue por encima de la portería, pero la más clara fue
gracias a un remate de cabeza de Rafael Márquez que el portero Enyeama atajó a
una mano.
México parecía despertar paulatinamente y al correr la
primera media hora del duelo, Oribe estuvo cerca de hacer el primero al recibir
y conectar el balón antes de que éste llegara al césped. México insistió en el
primer desborde de Paul Aguilar, cuyo centro fue desviado por el portero de las
Águilas Negras. Al 36', el grito de gol se ahogó en una jugada que el árbitro
le invalidó al Cepillo por polémico fuera de lugar, pero el llamado de los
vestidores llegó sin movimiento en el marcador.
Al 57', el delantero de Tigres probó por primera vez al
portero Ejide, quien envió la esférica al saque de esquina. México presionaba,
pero la apertura del marcador se mantenía como asignatura pendiente para los de
Miguel Herrera.
Los avisos mexicanos continuaron, pero también la falta de
contundencia, Raúl Jiménez se elevó para rematar con la cabeza un balón que
partió desde la esquina de la cancha. La afición en Atlanta se quedó esperando
el gol.
Alonso Rivera
@alonso911
