Antes que nada quiero agradecer la invitación que me
hicieron para participar en este espacio donde compartiremos la pasión por los
deportes. A partir de hoy, abordaremos distintos temas del mundo del deporte. Y
qué mejor que hablando del amor por el deporte.
Que si mis padres me lo inculcaron, que si fui al estadio y
me gustó, que si porque él o la deportista está guapo o es muy talentoso y me
asombró, que si es el equipo de la ciudad, del estado o del país, que si es el
equipo de moda, que si es el club que va con mi ideología, que los colores, el
escudo o la mascota…explicaciones hay muchas de la causa de donde surgió esa
pasión, pero de lo que estoy seguro es que este amor también nace a primera
vista y, en la mayoría de los casos, nunca se acaba.
Tal vez habrá épocas en que el ‘romance’ se rompa un poco,
pero ese cariño, ese amor nunca se pierde, siempre está presente y es de los
más grandes. Y también algo aquí es interesante: nunca hay infidelidad. O tal
vez alguna ocasión, pero solo por unos minutos u horas.
Cuando nos falta esa pasión, ya sea por vacaciones, término
de temporada, lesión u otra causa, sentimos un gran vacío, ansiamos que corra
rápidamente el tiempo y ya regresé para que sigamos entregándole todas nuestras
emociones. Y también cada temporada gastamos nuestros ahorros en comprar la más
reciente playera del equipo, los tenis que utiliza mi deportista favorito, el
libro que escribió ese entrenador que admiro, el álbum de estampas que reúne a
los atletas que cada semana me hacen vibrar.
¡Ah! Pero cuidado se metan con lo que amamos, porque lo
defendemos a muerte. Les debatimos con argumentos, porque conocemos de pi a pa
la historia y estadísticas. Les mostramos porqué lo nuestro es lo mejor, y si
atravesamos por una mala época, lo reconoceos y ni modo, hay que aguantar las
burlas.
También tenemos horas sagradas, horas en las que no nos
pueden molestar. Diario vemos los programas para estar al tanto de la
actualidad. Cada fin de semana, o entre semana, dependiendo la disciplina o
torneo, nos desconectaos del mundo por una, dos, tres o más horas para tener
una cita, esa cita en la que entregamos todo nuestro amor, esa cita llena de
pasión en la que dejamos muestra de que lo que sentimos es grande, muy grande.
Y cuidado nos molesten en esa cita, porque nos enojamos bastante.
Pocas cosas conozco que causen lo mismo que los deportes,
sin duda una de las más grandes pasiones de los habitantes del mundo, uno de
los grandes motores económicos, sobre todo en los grandes eventos que vivimos
cada cuatro años, como el Mundial de Fútbol o los Juegos Olímpicos, o cada año,
como la liga local, la Champions League, los Grand Slam, el Super Bowl,
etcétera.
Así es que sigamos con ese amor puro, ese amor que nos trae
a visitar este blog. Espero su compañía y comentarios en cada colaboración.
Por @Tuzoalfo
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