La debilidad del Atlético se empezó a ver cuando Emiliano
Insua fue amonestado en el minuto 20 y lo comenzó a superar Adel Taarbat. Desde
ahí nacieron la mayoría de las ocasiones del Milan en el primer tiempo, como un
zurdazo con efecto de Kaká, un cabezazo de Poli sin oposición y otro tiro de
Kaká.
Entre el larguero, el lugar donde terminó la primera de esas
oportunidades, y los reflejos de Courtois, que rozó con la mano derecha el
segundo testarazo del Milan para desviar la pelota al poste, se sostuvo en el
primer tiempo el Atlético, previsible en ataque cuando abordó a la defensa del
Milan y limitado a dos cabezazos flojos para Abbiati en 45 minutos previos al
descanso.
No era el partido que quería el equipo rojiblanco, alejado
del futbol directo y de velocidad al contraataque que tanto le gusta, obligado
a asumir la responsabilidad de la posesión sin apenas producción ofensiva y,
aún más inquietante, sin la solvencia ni la seguridad en defensa.
Ese fue el panorama de la primera parte para el Atlético.
Para la parte complementaria reapareció en ataque con una chilena de Diego
Costa que se fue por encima de la portería de Abbiati.
Tampoco la tuvo ya el Milan. Ni con la insistencia de
Balotelli, que asumió todo lanzamiento a balón parado cercano o lejano a la
portería visitante.
Buscó Simeone más potencia para el tramo final con Cristian
'Cebolla' Rodríguez por Arda Turan, Balotelli se marchó lesionado y el partido
cambió con un cabezazo de Diego Costa, de nuevo decisivo para su equipo,
oportuno para transformar una victoria sufrida en San Siro (0-1), en el minuto 83, cuando
todo apuntaba al empate.
Alonso Rivera
@alonso911

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