Como se preveía tras el inesperado resultado de la ida con
la clara victoria verdiblanca, el entrenador del Real Betis, el argentino
Gabriel Humberto Calderón, alineó a muchos hombres de perfil defensivo para
atosigar la creación sevillista, pero también con la intención de buscar la
velocidad por las bandas.
El técnico del Sevilla, Unai Emery, por su parte, sacó a
toda la artillería, con dos delantero centros como el colombiano Carlos Bacca y
el francés Kevin Gameiro y apoyados por el alemán Marko Marin y José Antonio
Reyes.
Esa disposición táctica le dio resultado en el arranque a
los locales, muy motivados por el calor de su público y con la clara vocación
de dejar pasar el tiempo sin que hubiera demasiado que contar.
A los trece minutos se lesionó uno de los tres centrales
dispuestos por Calderón, el franco-polaco Damien Perquis, y el técnico
suramericano retrasó a esa posición al senegalés Alfred N'Diaye para poner en
el centro del campo a José Antonio Delgado 'Nono'.
Para entonces el Sevilla ya había avisado, con dos
incursiones de Bacca, que con espacios podría crear peligro, pero fue Reyes el
que a los veinte minutos se encontró con un balón dentro del área en una grave
descoordinación de la defensa bética para batir a Antonio Adán y poner el 0-1 a
favor del Sevilla.
Así se enfiló la recta final del primer período, con un
Betis que quiso ordenarse para no pasar por demasiados problemas y un Sevilla
con más control pero sin demasiadas ideas en el ataque, con lo que al descanso
se llegó con ese 0-1 que dejó abierta la segunda parte.
El Betis, que siempre dominó el resultado de la
eliminatoria, ahora también tuvo controlado el juego y además corría el reloj a
su favor sin que aparecieran los delanteros sevillistas ni tampoco los recursos
del centro del campo visitante, hasta que Marko Marin sí que encontró el
espacio para darle el balón a Alberto Moreno y éste a su vez medido a Bacca
para que pusiera el 0-2.
Con la eliminatoria ya igualada, empezó un nuevo partido de
un cuarto de hora y la posibilidad de otros treinta minutos de prórroga, a lo
que finalmente se llegó.
La media hora de añadido ya fue un partido sin patrón, con
ataques a la desesperada hacia una y otra portería. En la segunda parte de la
prórroga, solo se podía esperar un golpe definitivo de algún contendiente y
éste no llegó, con lo que se llegó a la tanda de lanzamientos desde el punto de
penalti, que también fue agónica con un último lanzamiento que falló Nono y que
le dio el pase al conjunto visitante.
Alonso Rivera
@alonso911
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