La afición colombiana tenía muchos años sin recibir una
alegría por parte de su selección, sin embargo, en la actual edición de la copa
del mundo, eran los grandes favoritos para llevarse el liderato del Grupo C,
que compartían con Costa de Marfil, Grecia y Japón, por lo cual, desde antes de
que iniciara el mundial, eran catalogados como el posible “Caballo Negro”. Sólo
faltaba algo, demostrarlo en el terreno de juego.
El Arena Pantanal, ubicado en la ciudad de Cuiabá, era
el escenario en donde el equipo colombiano, ya calificado, hacía su tercera
aparición en la copa del mundo frente a su similar de Japón, unos nipones que
llegaban con la obligación de ganar y esperar el resultado del otro partido
para aspirar a una hipótetica calificación a octavos de final.
Ante un ambiente inmejorable, en el que los aficionados
colombianos convertían las gradas en una sucursal del Estadio Metropolitano de
Barranquilla, el marco no podía ser mejor para que el equipo cafetero calificara
con 9 puntos. El inicio del partido era rápido e impreciso, ambos equipos en
busca de la posesión del balón pero sin crear ocasiones en la portería
contraria.
Dominio sin premio. Japón empezaba a apretar las líneas
y a llenar de balones el área de Ospina, quien rápidamente empezaba a realizar
atajadas, mientras que sus compañeros apostaban al contragolpe, jugada que les
saldría de manera perfecta, pues al minuto 16, en un ataque rápido, el defensor
Konno barría a Ramos de manera imprudente de manera inoportuna, el árbitro no
dudaba en marcar penal. El jugador de la Fiore, José Cuadrado, era el encargado
de abrir el marcador, al cobrar de manera perfecta la pena máxima para
adelantar a su equipo y hacer estallar de alegría, las gradas del Arena Pantanal.
Comodidad. Con el gol, los colombianos le cedieron la
iniciativa a los asiáticos, quienes intentaban llegar por los costados con
Ushida y Nagatomo, además de contar con la habilidad de Kagawa y Honda. Poco a
poco, los nipones tenían oportunidades de gol; Kagawa realizaba un gran disparo
que exigía al máximo a Ospina, después, Honda disparaba de manera potente pero
desviada y casi al terminar el primer tiempo, Okubo estuvo a punto de realizar
un golazo al intentar una media tijera dentro del área que terminaba encima del
arco de colombiano.
Tanto va el cántaro a la fuente… Hasta que Japón rompía
el cero. En el último suspiro del primer tiempo, ya en la compensación, un buen
centro era rematado de manera perfecta por Okazaki, quien giraba el cuello de manera
impresionante para colocar el balón en un lugar imposible para Ospina, quien
hasta entonces, había sido la figura del partido. Japón se iba a los vestidores
con la esperanza viva.
Modificaciones. Para el segundo tiempo, Pekerman
sorprendía con un doble cambio, Quintero y Cuadrado, quien había sido el
jugador más desquilibrante, abandonaban el campo y sus lugares eran ocupados
por Carbonero y la gran promesa colombiana: James Rodríguez.
Efecto inmediato: Las modificaciones se hacían notar de
inmediato, pues en los primeros diez minutos de la parte complementaria, los
japoneses prácticamente no tocaron el balón y Colombia apabullaba a su rival,
situación que se haría notar en el marcador; James Rodríguez, después de una
gran acción individual, le cedía el balón a Jackson Martínez, el exdelantero de
Chiapas no dudaría en ramatar a portería y con un disparo cruzado vencía a
Kawashima para adelantar a su equipo.
Reaparecía Ospina. Ya con la ventaja, Colombia le
volvía a ceder el balón a Japón, los asiáticos intentaban por todos lados,
Honda sacaría un remante monumental de tiro libre, en el cual, Ospina volvía a
decir presente al sacar de manera impresionante el bombazo del japonés. Okubo y
Nagatomo volvían a exigir a Ospina con disparos potentes pero sin mucha
colocación. Japón estaba entregado en busca de revertir el marcador, lo cual
era jugar en la cuerda, pues los contraataques de Colombia seguían oliendo a
peligro.
Liquidaba. Cuando el encuentro agonizaba y Japón seguía
encima, dejando muchos espacios, llegó la jugada soñada por Pekerman quien
apostó a la contra, James Rodríguez recibía el balón en los linderos del área y
después de una gran jugada asistía a Jackson Martínez para que éste simplemente
empujara el esférico a la red para al 82´, decretar el 1-3 y la eventual
eliminación de los japoneses.
Historia pura. Al minuto 83, ya con el liderato del
grupo en la bolsa, José Pekerman realizaba un gesto de “crack”. El técnico
argentino mandaba a la cancha al arquero Faryd Mondragón, quien a sus 43 años ,
se convertía en el jugador de mayor edad participando en un partido de copa
mundial. El estadio se caía a pedazos, en una ovación sin precedentes por parte
de la extasiada afición colombiana.
Para que no haya dudas. Al minuto 89’, no podía faltar
la acción del crack colombiano, James Rodríguez, quien ante la ausencia de
Falcao, está llamado a ser la figura del equipo. Tras recibir un pase a
profundidad, el jugador del Mónaco le quebraba la cintura al defensor japonés
con un recorte excelso y al percatarse de la salida de Kawashima, cuchareaba de
manera exquisita sobre el arquero para poner el cuarto en la frente nipona y
decirles adiós de la manera más humillante.
La cereza en el pastel. En el último suspiro del
partido, Japón buscaba un gol más para hacer menos humillante la goleada, y en
la última jugada, cuando ya se cantaba el tanto nipón, tenía que aparecer el
histórico Faryd Mondragón, quien de manera espectacular salvaba un mano a mano
y le decía que no a Honda. No existía mejor manera de agradecerle a Pekerman el
gran gesto de ingresarlo a la cancha.
Terminaba el partido, Colombia convencía, ilusionaba a
su afición y hacía historia con Faryd, Japón se iba con la frente en alto pero
decepcionaba en un grupo accesible y con una gran generación de jugadores.
Las llaves: Colombia se medirá ante su similar de
Uruguay y Grecia, quien se califica gracias a su triunfo y derrota de Japón,
enfrentará a Costa Rica en una llave impensable y sorprendente.
Los protagonistas:
Japón: Kawashima; Uchida, Yoshida, Konno, Nagatomo;
Aoyama (Yamaguchi 62’), Hasebe, Okazaki (Kakitani 69’), Kagawa (Kiyotake 88’),
Honda; y Okubo.
Colombia: Ospina (Faryd Mondragón 83’); Arias, Valdés,
Balanta, Armero; Mejía, Guarín, Cuadrado (Carbonero 45’), Quintero (Rodríguez
45’); Ramos y Jackson.
Por @Edgebono

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