lunes, 27 de enero de 2014

Estrenan playera y golean en casa.

Día perfecto de fútbol efectivo, contundente, cargado de nostalgia por el reencuentro entre fanáticos y el equipo, que regaló un triunfo 4-0 ante el Veracruz.

El equipo celeste buscaba reconciliarse con sus fanáticos tras la frustración que les provocó con la eliminación el torneo pasado. Y lo logró. A La Máquina le fue suficiente jugar 45 minutos para golear al Veracruz. Ni siquiera tuvo que desplegar su mejor futbol.

Los Tiburones fueron temerosos ante La Máquina, que solo necesitó neutralizar a Ángel Reyna para quitarle el poder ofensivo a su rival.

Cruz Azul fue letal en el ataque. No perdonó lo errores defensivos del Veracruz. La fiesta inició en el primer tiempo: Joao Rojas entró al área, tiró, el balón le pegó a un defensa pero le cayó de nuevo al ecuatoriano y éste definió a portería.

El segundo gol cayó en un tiro de esquina: Amaranto Perea brincó más que el defensor y cabeceó fuerte a portería, imposible de detener para el portero. Después, en un tiro libre, Alejandro Castro peinó un balón y puso un recentro que aprovechó Mariano Pavone para el tercero.

En el Estadio Azul ya había fiesta. Los fanáticos le festejaban cualquier jugada a Cruz Azul. Incluso realizaban la ola. Cruz Azul solo esperó en su campo a los Tiburones para aprovechar los espacios y redondear el juego. Y el cuarto tanto, que selló la goleada, lo metió Marco Fabián tras una pared en el área.

La Máquina mejora en cada jornada. Sigue imbatible como defensiva y ahora poderoso a la ofensiva. Son los líderes e invitan a soñar a sus fanáticos.

Alonso Rivera
@alonso911

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